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Un estudio de la OCU
sobre la calidad y el precio del agua en
España pone de manifiesto las grandes
diferencias que hay en nuestro país.
Por el agua del grifo se paga, de media,
227 euros anuales: el estudio en 64 ciudades
revela llamativas diferencias en el precio
de un bien imprescindible y escaso.
Madrid, 4 de noviembre
de 2009. La
OCU ha elaborado un informe sobre la calidad
y el precio del agua de distribución
en España. Se recogieron muestras
en 60 localidades con el objetivo de evaluar
la calidad del agua y se compararon los
precios de 64 ciudades para constatar si
las enormes diferencias, observadas en el
último informe de 2006, se mantenían
en la actualidad. Entre las conclusiones
del estudio destaca que, si bien la calidad
del agua ha mejorado respecto del último
estudio, las diferencias de precio entre
localidades siguen siendo enormes. La información
integra de este informe se publica en la
revista OCU-Compra Maestra del mes de noviembre.
La OCU ha analizado
la presencia de 6 tipos de contaminantes
en el agua de distribución: trihalometanos,
compuestos orgánicos volátiles
(COV), plaguicidas, nitratos, boro e hidrocarburos
aromáticos policíclicos (HAP).
El objetivo ha sido evaluar cómo
están trabajando las distribuidoras
y qué problemas provoca la actividad
agrícola e industrial. Los resultados
del análisis revelan que casi todos
los contaminantes han disminuido respecto
al último informe. La OCU sólo
ha encontrado problemas en Orense (trihalometanos)
y, en La Bisbal (Gerona, por plaguicidas).
Aunque también detectamos algunas
deficiencias por trihalometanos en Barcelona,
Huelva y Molina de Segura (Murcia), por
plaguicidas Las Palmas y Salamanca, por
nitratos en Almusafes (Valencia) y por boro
en Maspalomas (Gran Canaria).
La OCU insiste en que
la contaminación del agua se puede
reducir y que se debe prestar atención
especial a las poblaciones pequeñas,
a la luz de los resultados del estudio.
Es necesario evitar los vertidos contaminantes,
ya sean urbanos, del sector industrial,
agrícola o ganadero, pero también
es urgente la necesidad de controlar mejor
la calidad del agua en origen. La responsabilidad
de garantizar la calidad del agua de distribución
es de los ayuntamientos a través
de las empresas suministradoras, pero el
Ministerio de Medio Ambiente, a través
de las Confederaciones Hidrográficas
debe hacer un esfuerzo para inspeccionar,
controlar e informar a tiempo de la calidad
del agua en origen que va a ser empleada
como agua de distribución.
Respecto al precio,
desde 2005 el precio del agua se ha incrementado
en un 28% en toda España, llegando
a ser en la actualidad la factura media
anual de 227 euros, para un consumo de 175
m3, (que la OCU estima como consumo medio
de una familia estándar; incluyendo
IVA y otras tasas). La OCU considera que
siguen existiendo enormes diferencias en
el precio del agua. De hecho existen localidades
como Almusafes en las que el agua es gratis
y en otras en las que la factura media alcanza
los 400 euros anuales, como en Murcia.
En 13 de las 64 localidades
analizadas por la OCU, en lugar de cuota
de abono, se factura una cantidad fija que
incluye una cantidad de metros cúbicos
(entre 60 y 180 al año), según
la ciudad. La OCU considera que establecer
un mínimo demasiado elevado puede
incitar al despilfarro ya que puede haber
consumidores que gasten un volumen inferior
y deban pagar por ese mínimo.
La parte variable de
la factura se puede aplicar de dos modos
diferentes: todos los metros cúbicos
al mismo precio, como lo hacen en Burgos,
Pamplona, San Sebastián, Tudela y
Valencia o como en el resto de localidades,
donde los primeros metros cúbicos
se facturan a un precio y, cuando se alcanza
el límite fijado para el primer bloque,
se facturan a otro diferente, más
alto, hasta alcanzar el límite del
siguiente bloque. Con este sistema el precio
resulta progresivo sólo si la tarifa
está bien diseñada.
Además, esta
disparidad de precios se observa también
en el precio del saneamiento o en cobro
del equipo de medida. La OCU ha visto diferencias
enormes en el precio de la depuración
(San Sebastián cobra por este concepto
un 116% de lo facturado como suministro
mientras que Teruel factura sólo
un 11,79% sobre el consumo de agua) y en
27 de las ciudades se cobra el mantenimiento
o el alquiler del equipo de medida, sin
que haya una justificación clara
y esta sea conocida por el ciudadano.
El siguiente
gráfico
permite ver el precio medio del agua en
64 ciudades.
Ante estos datos, la
OCU defiende que el precio del agua debe
de ser asequible para quien haga un uso
razonable de ella y más alto a medida
que el gasto se dispare y, esto se logra
con la facturación por bloques de
consumo, siempre que cumpla varios requisitos:
* 1. Que sea simple
y conocida por la población.
* 2. Que los intervalos de consumo sean
acordes con la política de ahorro.
* 3. Que incluya medidas correctoras que
tengan en cuenta el número de habitantes
de la vivienda y el nivel de ingresos.
A juicio de la OCU,
esta estructura de tarifas debe ir acompañada
de una moderación de los costes fijos,
de lo contrario, si son muy elevados, anulan
el efecto deseado de la progresividad.
Para más
información (medios de comunicación)
Eva Jiménez, Tfno.: 91
722 60 61,
o ejimenez@ocu.org
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